Magnificat

Categoría: Otras Noticias Creado: Domingo, 18 Diciembre 2011 Publicado: Domingo, 18 Diciembre 2011

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¿Quién podría imaginar el poder de una mujer sencilla, humilde, pequeña? ¿Quién iba a pensar que en sus manos, en su entraña, en su aceptación, estaba el germen de la Vida, así con mayúsculas? ¿Quién hubiera intuido lo que se ponía en marcha con aquel “hágase” de María?

Dios lo quiso. Y se la jugó al proponerle, con libertad, un proyecto inconcebible. Alumbrar la esperanza. Engendrar al mesías niño. Mostrar, en su sencillez, la grandeza de Dios.

¡Vaya responsabilidad! ¿Sería María consciente de lo que estaba en juego en su “sí”? Desde luego, para ella estaba en juego mucho. Se arriesgaba a ser repudiada, juzgada e incomprendida. Y Dios, en su petición, ni forzaba ni exigía, solo invitaba.

Fue su libertad valiente la que dijo que sí. Y ese compromiso es para nosotros ejemplo y provocación. Porque con nuestra libertad estamos llamados a construir edificios eternos, a escribir páginas imborrables en nuestra pequeña porción de historia. Somos libres para amar, para creer y para construir.

Y cuando María se zambulle en la verdad y la lógica de Dios, entonces lo ve todo de una forma diferente. Entonces, con una lucidez nueva, percibe la manera sorprendente de Dios para darle la vuelta a la historia. Ella canta, con su vida, un magníficat.

Y también nosotros, yo, hoy, aquí y ahora, estamos invitados a proclamar un magníficat. A hacer de nuestros gestos un reflejo de la manera en que Dios acaricia el mundo. A contar, con nuestro verbo, que el Verbo, entre nosotros, da respuesta a nuestros miedos y preguntas.


¿A qué puedo decir yo hoy “Hágase”? ¿Qué me pide Dios en este momento de la vida?

 ¿En qué sentido Dios ilumina mi vida, mis circunstancias, y pone su verdad para iluminar tu historia?

Tomado de: http://www.pastoralsj.org

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